sábado, 26 de noviembre de 2011

FUTURO DE LA MINERIA INFORMAL BAJO CAUCA


Este tema no es nuevo en esta subregión antioqueña conformada por los municipios de
Caucasia, El Bagre, Nechí, Tarazá, Cáceres y Zaragoza, en donde por lo menos 20
mil familias se dedican a este oficio sin tener el respaldo del Gobierno.
Aunque los expertos afirman que los mandatarios locales tienen prácticamente
las manos atadas porque es el Gobierno Nacional el que otorga las licencias,
alcaldes electos insisten en que es necesario crear secretarías de ambiente y
minería en los municipios para generar canales de comunicación con las familias
mineras y comenzar un proceso de legalización.
El alcalde electo José Nadín Arabia, adscripto
al apartido político Cambio Radical a la
Alcaldía de Caucasia, dijo enfáticamente que a la minería informal hay que
apoyarla.
"Lo que tenemos que hacer es que el Estado establezca una serie de
compromisos con el minero y le dejen claro que hay que trabajar por el
ambiente. Si acabamos con la minería tendríamos a cientos de personas que
ingresarían a los grupos al margen de la ley".
"La minería es un sector determinante para la economía del municipio.
Siempre hemos vivido de ella. Por eso mi apuesta es de absoluta solidaridad con
el tema de la defensa del derecho al trabajo",
"Esperamos todo el apoyo del Gobierno Departamental y Nacional para poner
esta actividad en el marco de legalidad productiva. Solos no podemos conseguir
la legalización, repito, necesitamos el apoyo del Gobierno central".
"El Bagre es un municipio de tradición minera. Acá la gente no sabe hacer
otra cosa. El problema es que el Gobierno Nacional no tiene una política
integral en materia de asistencia al pequeño y mediano minero. El Gobierno solo
le da licencias a una persona que tenga mucho dinero, que hable raro y tenga
los ojos azules. Eso es injusto. Hay cientos de mineros con ganas de
organizarse, pero el Estado no los ayuda".

sociedad y conflito en el bajo cauca

Mediante un ejercicio de construcción de línea de tiempo en el marco del proyecto "Reconstrucción del Capital Social y Ciudadano" realizado entre julio de 2009 y julio de 2010 y financiado por la Asesoría de Paz de la Gobernación de Antioquia, la Alta Consejería para Reintegración y la Unión Europea y Operado por la Fundación Oleoductos de Colombia, las comunidades del Bajo Cauca establecen los siguientes antecedentes históricos.Desde la década de 1980, se da en la región un auge de la explotación del oro, que trajo consigo una serie de cambios en el relacionamiento social que es nombrado por sus habitantes como “descomposición social”, la cual describen con hechos como el abuso del alcohol y la prostitución. Además se dan cambios en el ambiente como la degradación y contaminación de la tierra y las aguas, el desplazamiento de los propietarios de tierras y la venta de las mismas a bajos precios, situaciones que favorecen principalmente a los dueños de los negocios de explotación minera y agropecuaria. Estas condiciones de vida y encarecimiento de las tierras, provoca también un encarecimiento de alimentos.Posteriormente en los 90, llegan a la región dinámicas propias del narcotráfico: el cultivo, la venta y el consumo de sustancias ilícitas, actividad de la cual Caucasia se convierte en el centro. Con éste elemento de lo ilícito se establecen también unas formas de vida en las cuales ya toman fuerte protagonismo los grupos armados ilegales, distribuidos como guerrilla en las zonas rurales y paramilitarismo en las zonas urbanas. La presencia de éstos actores complejiza las formas y relaciones sociales y económicas de la región, inmersas desde ese momento en formas productivas a partir de cultivos ilícitos, especialmente la marihuana

Rumbo al futuro

Aunque durante el siglo XVI el Bajo Cauca se perfiló como el gran centro minero de Antioquia, sólo es durante la historia reciente cuando esta sub-región ha presentado un desarrollo real, apoyado en grandes perspectivas en infraestructura vial, educación y desarrollo sostenible.Actualmente y hacia el futuro, el Bajo Cauca pretende desarrollar más su actividad económica a través de la diversificación y tecnificación en las actividades ganadera, piscícola y maderera, el aprovechamiento de su infraestructura vial, el potencial turístico y la creación de nuevos centros de educación superior.

Turismo

Así opina la fundación Viztaz de Medellín sobre esta subregión: "Es la Ruta del Oro, El Ganado y La Pesca en Antioquia".Hasta allí confluyen las poblaciones de municipios aledaños al Norte. Adelante se encuentra un verdadero páramo de nieblas y lluvias, el sitio al que se le de denomina "Ventanas". En un rápido descenso se pasa por poblados de vieja data, caseríos y por dos puentes, uno imponente y otro antiguo y nostálgico.Esta es una zona con atractivos naturales como baños, saltos y ciénagas, entre otros. La zona es minera, sus tierras ceban gran parte del ganado de la Feria de Medellín. Por la ruta Troncal del Occidente se puede seguir hacia Urabá.

PREMIO LA CONSTANCIA

Como un reconocimiento al trabajo, a la constancia y al profesionalismo alcanzado por los joyeros de El Bagre, calificó el Alcalde Gumercindo Flórez Mendoza, la nueva invitación que les extendió la Secretaría de Minas de la Gobernación de Antioquia y Fenalco Antioquia, para que hagan parte del grupo de 56 expositores en el Segundo Encuentro de Joyería, “Joyart 2011”, evento ferial que se llevará a cabo en el nuevo Centro de Eventos del Parque Comercial El Tesoro de la ciudad de Medellín del 25 al 27 de noviembre.-